¿Qué hacemos desde que llegamos al estadio y hasta que el árbitro manda a poner el balón en juego? ¿Qué le pedimos a nuestros jugadores para los momentos o incluso, el día previo al partido? ¿Qué es lo mejor? Seguramente, cada uno tenga una opinión y una forma distinta de hacerlo. En este artículo vamos a contarte cuál es nuestro punto de vista y qué aplicamos en el previo de un partido con nuestro equipo, el Atlético Sanluqueño Cadete “A”, y porqué lo hacemos así.

Hora de llegada: Ésto depende de la edad de los chavales que entrenes. Quizás el tiempo deba ser más corto si entrenas a un equipo de corta edad como un prebenjamín, pero a partir de alevines o infantiles donde los jugadores ya son más conscientes y con la finalidad de ir creando en ellos buenos hábitos, pensamos que lo más adecuado es estar en el campo sobre 1 hora y cuarto antes del inicio del partido.

Es importante mencionar el tema de la alimentación. Nosotros antes de cada partido, incidimos en la importancia de incluir hidratos de carbono (pasta, arroz, ensalada,fruta…) en la cena, almuerzo y/o desayuno previo al partido. Si jugamos al mediodía o por la tarde, intentamos que nuestros jugadores terminen de comer unas 2 horas y cuarto o 2 horas y media antes del partido. En días en los que hay que viajar a otras provincias, adecuamos el horario de salida y de paradas del bus al cumplimiento de dicho horario de alimentación. Refrescos con gas o alimentos ricos en grasas, quedan prohibidos. La fruta es un recurso muy bueno y un jugador suele encargarse de proveer de alguna que otra pieza para cada compañero para los viajes o incluso para tomarla en el descanso.

Es importante también, lógicamente, el correcto descanso la noche anterior al partido, independientemente de la hora del mismo.

Vamos ya a lo que hacemos en el campo. ¿Cómo distribuimos esa hora y 15 minutos desde que llegamos hasta que comienza el partido?

En los primeros 15 minutos, soltamos el material en el vestuario y damos un paseo por el terreno de juego. A algunos, ésto le puede parecer un detalle sin demasiada importancia. Pero de este modo, posibilitamos la puesta en marcha de una técnica psicológica. La llamada visualización. De forma simple, la idea es que el jugador al entrar en contacto con el escenario del partido y ver in situ las condiciones y el estado del mismo, se “imagine” a sí mismo ya jugando el partido y se familiarice con el contexto en el que minutos después va a tener que solucionar con éxito las situaciones que se vayan presentando.

Tras ello, mandamos a los jugadores a cambiarse al vestuario. Este tiempo (10 ó 15 minutos) lo dejamos “libre” para ellos. Es el momento de que pongan música, hablen de sus cosas, se gasten bromas y liberen los últimos nervios. En algún momento puede entrar algún miembro del cuerpo técnico a avisarles de que vayan terminando de prepararse o para ayudarlos con la colocación de algún vendaje o algo. Pero, por lo general, preferimos dejarlos un poco “a su bola” en el vestuario.

A falta de unos 45 ó 50 minutos para el inicio del partido, comenzamos con la charla táctica. En esta charla repasamos los aspectos más importantes de nuestra forma de jugar, incidimos en las claves de nuestro planteamiento, recordamos las estrategias, resolvemos las dudas que puedan tener nuestros jugadores y mencionamos, muy rápidamente, los puntos a tener en cuenta del rival. Debo resaltar que los comentarios sobre el rival siempre los hacemos de forma breve y nunca son el centro de nuestra charla del día del partido. En este punto, el nivel de concentración de nuestros jugadores debe empezar a incrementarse. La charla será de 10 ó 15 minutos.

Al final de la charla, damos el 11 inicial y salimos a calentar. El calentamiento tiene la finalidad de adecuar al futbolista fisiológica, muscular y también psicológicamente para afrontar con garantías el esfuerzo que va a realizar.

Hay muchas formas y muchas teorías en cuanto al calentamiento. Próximamente, dedicaremos un artículo a explicar cómo lo realizamos nosotros. Como pautas generales indicar que el tiempo puede variar dependiendo de la climatología y de nuestros jugadores, pero nunca debe durar menos de 15 ni más de 25 minutos. Los porteros sí suelen calentar durante algunos minutos más y de forma específica.

Una vez finalizado el calentamiento, entre 5 y 10 minutos antes de comenzar el encuentro, volvemos a entrar en el vestuario. Los jugadores se enfundan las camisetas del partido y damos una breve charla previa a comenzar. Esta charla ya no toca ningún aspecto táctico. Se trata de una charla motivacional. Su duración será muy breve (de 2 a 5 minutos). Como anclaje o punto de partida de la charla, solemos usar imágenes, frases o historias con la finalidad de conectar emocionalmente con el jugador. Cada jugador es un mundo y no existe una fórmula mágica para ésto, pero ahí está el trabajo de cada uno en el conocimiento de vuestro grupo y de sus motivaciones.

No tengáis miedo de probar cosas en cuanto a este tema. Si tenéis una buena idea, aplicarla. A lo mejor os sorprenden los resultados.

Por último, antes de salir al campo, es el momento del himno o grito del equipo. Quiero destacar desde aquí la importancia de disponer de un himno. Es un importante elemento de cohesión e identificación con los valores del club y del equipo y sirve para dar el último puntito de activación a los jugadores antes de jugar.

Ya sobre el campo, los jugadores que participan de inicio hacen dos o tres salidas en velocidad de reacción con el preparador físico esperando al pitido inicial.

Aquí os dejo el vídeo de la charla previa y el himno en uno de nuestros partidos de esta temporada.

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